F-03 · semanas 7–8
Una hoja que se puede dejar a un compañero.
El martes se anota quién ha releído, qué ha cambiado desde el encargo y qué espera al jueves. No es un diario. Es un rastro que otro adulto entiende sin preguntarte.
Rosa enseña un modelo de ficha: fecha, lector, tres cambios, una duda abierta. Si la duda no cabe en una línea, aún no está lista para la mesa.
A mitad de este módulo hay una tarde de lectura sola. Se vuelve con tres tachaduras nuevas. Quien no las trae, espera a la semana siguiente: el grupo no sustituye el trabajo de casa.